Cada vez que un barco atraviesa el Canal de Panamá, necesita enormes cantidades de agua dulce.
El agua proviene de los bosques, ríos y lagos que forman parte del sistema hídrico que abastece de agua dulce al Canal de Panamá. Los bosques captan el agua de lluvia, protegen los cursos de agua y contribuyen a garantizar que haya suficiente agua para las personas, la agricultura y una de las rutas comerciales más importantes del mundo.
Por eso, los bosques de Panamá no solo son importantes para la naturaleza. También lo son para millones de personas.
Ultiminio pertenece al Pueblo Emberá y vive en un territorio que forma parte de este sistema hídrico. Para él, el bosque y el agua son inseparables.
“Somos los protectores del agua”, dice.

Un territorio bajo presión
Para muchos pueblos indígenas, el territorio es mucho más que un espacio geográfico. Abarca los bosques, el agua, la cultura, la historia y las relaciones entre las personas y la naturaleza.
El territorio es hogar y sustento. También es el espacio donde se desarrollan la cultura, los conocimientos y los vínculos comunitarios que unen a las generaciones.
Hoy, muchos territorios indígenas están bajo presión por actores e intereses externos. Puede tratarse de la explotación ilegal de los recursos naturales, invasiones de los territorios o decisiones tomadas sin la participación de las comunidades.
Ultiminio explica que muchos pueblos indígenas trabajan para proteger sus territorios y lograr que sus derechos sean reconocidos.
Estos derechos incluyen, entre otros, la posibilidad de gestionar sus territorios, preservar su cultura y participar en las decisiones que afectan a sus territorios y comunidades.
Ultiminio subraya que proteger los territorios también implica garantizar el reconocimiento de los derechos que los pueblos indígenas ya tienen.
“Los pueblos indígenas no reclaman sus derechos porque quieran generar conflictos. Los reclaman porque son sus derechos.”
Para Ultiminio, la defensa del territorio está estrechamente vinculada con la responsabilidad hacia quienes vendrán después:
“Cuando uno ama su territorio y quiere un futuro para sus hijos y las próximas generaciones, da todo lo que puede para protegerlo.”

Cuando las comunidades se organizan
La protección del territorio no comienza con la tecnología. Se basa en las personas, las organizaciones locales y las decisiones colectivas.
Ultiminio explica cómo las comunidades se organizan para monitorear sus territorios y responder ante las amenazas.
“Hemos formado un grupo de jóvenes que puede realizar patrullajes y monitoreo territorial.”
El monitoreo territorial consiste en documentar de manera sistemática los cambios, las amenazas y las actividades que ocurren en el territorio, para que las comunidades puedan protegerlo y gestionarlo mejor.
Para Ultiminio, este trabajo también busca que las nuevas generaciones tengan la oportunidad de involucrarse en la protección del territorio y transmitir conocimientos y responsabilidades.
Los jóvenes monitores recorren el territorio, documentan lo que observan y contribuyen a que la comunidad pueda tomar decisiones informadas.
“Han creado un equipo capaz de detectar irregularidades en el territorio, verificarlas y presentar denuncias ante las autoridades.”
Cuando los monitores documentan amenazas contra el territorio, las comunidades pueden utilizar esa información en sus propios procesos de toma de decisiones y como base para el diálogo con las autoridades.
Para Ultiminio, el monitoreo no es un fin en sí mismo. Debe permitir que las comunidades respondan ante las amenazas y protejan sus territorios.
El trabajo no depende únicamente de los monitores, sino también de las organizaciones y comunidades que utilizan la información para tomar decisiones y responder ante las amenazas al territorio.
De esta manera, el monitoreo no se limita a los datos, sino que se convierte en una herramienta para la gestión y protección territorial. Al mismo tiempo, puede fortalecer la capacidad de las comunidades para tomar sus propias decisiones sobre sus territorios y contribuir al ejercicio de la libre determinación de los pueblos indígenas.
¿Quiénes son los Emberá?
El Pueblo Emberá es uno de los pueblos indígenas de Panamá y también vive en algunas regiones de Colombia. Muchas comunidades Emberá mantienen una estrecha relación con los ríos, los bosques y los territorios que constituyen la base de su cultura, su forma de vida y la gestión local de los recursos naturales.
Para el Pueblo Emberá, el territorio de Ẽjuä So es mucho más que un espacio geográfico. Es una comunidad de personas, naturaleza, historia y conocimientos que conecta a las generaciones. Además, varios territorios Emberá forman parte de los sistemas hídricos que abastecen de agua dulce al Canal de Panamá.

Tecnologia Adequada
Actualmente, muchas organizaciones de pueblos indígenas utilizan datos satelitales, GPS, teléfonos móviles y otras herramientas digitales para detectar la deforestación, los incendios y otras amenazas. Pero para Ultiminio, la tecnología nunca puede funcionar por sí sola.
Para él, no se trata de elegir entre la tecnología y los conocimientos tradicionales. Al contrario, considera que la tecnología es una herramienta que puede fortalecer el trabajo de las comunidades cuando se utiliza junto con los conocimientos y valores que ya existen en el territorio.
Ultiminio subraya que los conocimientos acumulados a lo largo de generaciones siguen siendo fundamentales:
“Los mayores poseen conocimientos importantes y debemos escucharlos.”
Para Ultiminio, el monitoreo territorial se fortalece cuando las nuevas herramientas se combinan con la experiencia y el conocimiento del territorio que las comunidades han desarrollado a lo largo de generaciones.
Es la combinación de ambos lo que fortalece a las comunidades.
Donde hay bosque, hay agua
Para Ultiminio, la relación entre el bosque y el agua es fundamental.
“Donde hay más bosque, hay más agua.”
Lo ve cada día en su propio territorio. Los bosques protegen los cursos de agua, retienen la humedad y contribuyen a garantizar que el agua siga estando disponible tanto para las personas como para la naturaleza.
Por eso, proteger los bosques no solo es importante para quienes viven en estos territorios. Su importancia se extiende mucho más allá de sus límites.
“Sin agua no podemos vivir.”

Más fuertes juntos
Recientemente, Ultiminio participó en un encuentro regional de líderes y monitores indígenas de Bolivia, Honduras, Nicaragua y Panamá. Aunque los participantes provenían de distintos países, pudo ver que enfrentaban muchos de los mismos desafíos.
“Tenemos que construir alianzas. Porque las amenazas a los bosques no se detienen en las fronteras. Y la colaboración tampoco.”
Durante el encuentro, Ultiminio conoció, entre otras cosas, cómo las organizaciones indígenas de Bolivia trabajan con el monitoreo como parte de esfuerzos más amplios para fortalecer la gestión territorial y la defensa de sus territorios. Espera que algunas de estas experiencias puedan servir de inspiración para el trabajo en Panamá.
Por eso, considera que la colaboración y el intercambio de conocimientos entre pueblos indígenas son una parte importante del trabajo para proteger los territorios.
“Conservar los bosques es conservar la vida”
Cuando Ultiminio habla de monitoreo, rara vez se refiere únicamente a la tecnología.
Habla de jóvenes que se involucran en sus comunidades. De preservar la cultura y los conocimientos, y del derecho a proteger el propio territorio. Y de garantizar un futuro para las próximas generaciones.
Porque si desaparece el bosque, se pierde mucho más que los árboles. También desaparecen el agua, los conocimientos y los medios de vida de los que dependen las personas.

Derechos de los pueblos indígenas
Los pueblos indígenas tienen derechos colectivos específicos reconocidos por el derecho internacional. Los principales marcos internacionales son el Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales (1989) y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (DNUDPI), adoptada en 2007.
Estos derechos incluyen, entre otros:
• El derecho a la libre determinación
• El derecho a las tierras, los territorios y los recursos naturales
• El derecho a conservar y desarrollar sus propias culturas, instituciones y lenguas
• El derecho a participar en las decisiones que afectan a sus territorios
• El derecho al consentimiento libre, previo e informado (CLPI) antes de que se lleven a cabo proyectos o se adopten decisiones que afecten a sus territorios
Estos derechos se basan en el principio de que los pueblos indígenas deben poder definir su propio futuro y gestionar sus territorios de acuerdo con sus propias prioridades.